domingo, 7 de junio de 2020

“ATENAI” CONTACTO/NO CONTACTO EN KARATE

“ATENAI” CONTACTO/NO CONTACTO EN KARATE 




“Como caballo desbocado es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda” 

Y…la rienda de un hombre es su AUTOCONTROL. 


Retomando el viejo y rancio debate sobre el moderno karate de combate o “karate al punto”, debo señalar que ha sido denominado por unos como combate de NO-CONTACTO, y por otros como combate de CONTACTO “con tacto”. Todo esto quizá por la confusión sobre la idea del verdadero autocontrol y de lo que significa CONTACTO/NO-CONTACTO. Una sutileza sabia y hermosa que ha sido sustituida las más de las veces por el simple y llano NO-CONTACTO con todo lo que ello conlleva y lo que no conlleva, como por ejemplo la imposibilidad de comprender el concepto del autocontrol en toda su magnitud, que es el precio que debe pagarse por una estrechez de miras. 

Tiene su gracia pensar que controlar consista en la pobreza de rozar el objetivo o incluso frenar el ataque a unos 5 o 10 cm del mismo. Y, quizá porque los ojos y las orejas son para muchos, testigos más seguros que el uso de la mente, también es fácil dejarse impresionar por lo contrario. O sea, por el tamaño o el sonido de una guantada de catorce onzas y las camisetas de extremoduro para dejar la impresión bestial definitiva. Por contra, es por lo que el karate ha sido considerado a todas luces como la “manera light de combatir”. 

Pues…nada más lejos de la realidad querer entender como una desventaja, lo que en realidad es un pilar fundamental del crecimiento personal. 

La verdadera habilidad del karate, y más concretamente del “karate al punto” es CUESTION MENTAL, y no de rozar objetivo o de quedar a una distancia mínima. 

Hemos llegado a un punto interesante donde expondré mi punto de vista, para aportar una perspectiva a estas cuestiones, que no va a hacer más que confirmar que el CONTACTO/NO-CONTACTO es una acción psico-física y no solamente física. 

Pues bien…como todos vivimos bajo el mismo cielo pero no vemos el mismo horizonte, voy a poner en voz alta mi pensamiento sobre el horizonte desde el que se perciba el espectro de posibilidades relativas al CONTACTO con tacto o sin tacto, de más rudimentario a más sofisticado: 

1- Desde que el mundo es mundo, no hay nadie que no entienda lo que es ATRAVESAR el objetivo en radical contacto sin contemplaciones y sin miramientos, dando rienda suelta al animal que llevamos dentro, con toda su prima de riesgos y de descontrol que ello conlleva. 

2- La otra cara de la moneda es atacar y NO CONTACTAR SISTEMÁTICAMENTE. O sea, un anodino no-contacto decidido desde un principio. 

3- La tercer vía híbrida es el punto central del tema, pero no su definitiva solucción, decidir ATRAVESAR el objetivo y en el último instante NO-CONTACTO. Lo que deja la práctica un tanto insípida. 

4- Por último, la estimulante forma de CONTACTO/NO CONTACTO del karate. La altura de miras de este sofisticado adiestramiento psico-físico, consiste en atacar pensando en ATRAVESAR el objetivo. Y, justo un instante antes de impactar, autocensurar el contacto, para proseguir durante esa microfracción de segundo en un IMPACTO DE PENETRACION MENTAL. 

Esta última conducta, es la que aporta el completo CONTROL MENTAL al karateka y por ende, la posibilidad de contactar cuando se desee, con precisión total y en la profundidad deseada. 

Pues bien, todavía hay más cosas que se desprenden de un correcto entrenamiento del autocontrol: 

5- Entrenar la puntería, la reacción a un adversario que se mueve lejos de nosotros, a una distancia donde los ataques no llegan pero la mente sí (entrenamiento a distancia). 

6- Entrenar con un adversario ficticio, imaginando que se encuentra a la distancia de golpeo, y golpearlo realmente. O sea, ATRAVESAR el objetivo como en el punto 1, en un contexto donde el entrenamiento de la mente y la visualización impera (las katas no son más que este mismo trabajo de sombra de una forma más “postural y conceptual”). 

En estos tiempos que corren, entrenemos con un objetivo-diana, sea el que sea y tomemos LA DISTANCIA que sea necesaria a nivel de “res-extensa” e intensifiquemos un poquito más la “res- cogitans”. Dicho de otro modo, entrenemos la mente sin pensar que por un mayor distanciamiento, el entrenamiento va a ser menos valido. Más adelante podremos volver sobre el sofisticado CONTACTO/NO-CONTACTO y disfrutar del verdadero sentido del arte marcial denominado vulgarmente de “no-contacto”. 

En definitiva, no es necesaria la sempervirente cercanía al objetivo para entrenar bien. 

Solo es necesaria una buena actitud e intención de la mente para el buen entrenamiento. 

Cabe concluir que no hace falta, acercarse, no hace falta rozar, no es necesario impactar. Y, por ende no deberíamos despreciar a la serpiente por no llevar cuernos; porque…lo esencial es invisible a los ojos. 



Félix B. Díaz. 


sábado, 24 de febrero de 2018

"Shin Shin Gan" LA MIRADA PROFUNDA DEL CORAZÓN.


“Shin Shin Gan”
LA MIRADA PROFUNDA DEL CORAZÓN



En el último artículo, he sugerido que todos perseguimos lo BUENO, aunque no siempre acertamos en la naturaleza de lo mismo. Aquí voy a explicar por qué. Y nada mejor para romper el hielo que una frase de Lao-Tse que ya lo explica todo.

“Puedo conocer el camino de todas las cosas por lo que hay dentro de mi”.

A lo que añado que, “puesto que soy un hombre, nada de lo humano me resulta ajeno” y por eso voy a hablar de lo más humano. Lo más poderoso de nuestra naturaleza.

A este poder, yo lo denomino “ojo interno” o “percibir conciencias”. Y no hay que asustarse porque en realidad es tan simple que lo podría explicar con las expresiones “sonríe y te sentirás feliz” y “emula al otro y sabrás lo que siente”.

Ahora se estará preguntando…¿a qué viene todo esto que estoy diciendo?
Pues bien...

Por un lado, no existe un solo pasaje significativo de la historia de la humanidad que no haya sido conformado por las interacciones entre las personas. Tal es así que, la historia de los hombres es la historia de lo que han PENSADO y se han DICHO las personas entre sí.

Por otro lado, la supervivencia de la humanidad no ha venido, como se ha pensado hasta hace poco, por el dominio de los utensilios y de las técnicas de consecución del alimento. Sino más bien de la sutil capacidad secreta e íntima de COMPRENDER, REACCIONAR y MANIPULAR a las personas en sociedad, de un modo que en las interacciones se aprende la CONFIANZA, la RECIPROCIDAD, el FAVORITISMO, la INFIDELIDAD, la RIVALIDAD, los CELOS, la CULPABILIDAD, la SIMPATIA, la COMPRENSION, la CONFIANZA, el ENGAÑO, la TRAICION y las habilidades de leer bajo la superficie de lo que vemos, darle sentido y de manejar a otros humanos. En definitiva, todo lo que nos hace humanos.

Esta “penetración psicológica” es posible gracias a la mejor herramienta del ser humano:

la CONCIENCIA.

Y por eso, es conveniente saberlo para el hombre común por la importancia de preguntarnos que desean los demás, que piensan, que sienten, porqué actúan de tal o cual modo y cómo lidiar con esa información para influir, evitar, actuar o canalizar sus conductas. Tanto como para el guerrero del karate lo será conocerlo y transcender ese YO, en vías de una “conciencia no dual” (Kensho) que viene de la cualidad de “estar despierto” o consciencia con “s” (Ishiki).

Los japoneses definen como mínimo, que yo sepa, cinco formas distintas de conciencia. Pero aquí me refiero a la conciencia que ha permitido en mayor medida la supervivencia de nuestra especie: la CONCIENCIA DEL “YO” (Ryoshin).

Esta conciencia a la que me refiero, es la representación interna que cada uno tenemos de nosotros mismos, a través de la SENSACION (darse cuenta de la percepción) que acompaña a la PERCEPCION, y a través del SENTIMIENTO (darse cuenta de la emoción) que acompaña a toda EMOCION.

El mecanismo de funcionamiento radica en el “YOMI” (percibir, leer) interno:

1-Experimentamos la emoción propia.
2-Reconocemos la emoción propia como un sentimiento.
3-Atribuimos ese sentimiento a los demás en las mismas circunstancias.

Y a la inversa, el “YOMI” externo:

1-Vemos una expresión ajena.
2-Reconocemos esa expresión también en nosotros mismos.
3- Le atribuimos la emoción del otro, que nosotros sentimos al poner esa expresión.

De este modo, el YO se convierte en el modelo del YO de los demás.
Y es así como en la historia de la evolución humana, se encendió el “faro de luz” de la CONCIENCIA. Y brilló desde entonces para iluminar el mundo alrededor de cada uno de nosotros.

Pues bien, las herramientas naturales para aprender explorar el alma humano y generar situaciones extraordinarias para aprender a interaccionar y experimentar con sentimientos sin arriesgarse a errores que traigan consecuencias negativas, son el JUEGO y los SUEÑOS.

Pero también el hombre ha creado un aprendizaje artificial de experiencias vicarias inventando sustitutos como los libros, el cine, la música, etc…
Pues bien, ese PODER DE PENETRACION PSICOLOGICA es el acicate para armonizar, sintonizar y ayudarnos unos a otros. Eso es lo mejor de la humanidad. Lo peor de la humanidad son los hombres y mujeres que permanecemos ciegos e indiferentes al sufrimiento de los demás e incluso a veces dañamos a los demás en beneficio nuestro. Sin embargo, en esta sociedad que al que está vestido viste y al que está desnudo lo desnuda, lo más irónico es que la propia CONCIENCIA y el propio hombre consciente es quien creó las instituciones que ahora nos amenazan, permitiendo el TODO VALE con tal de que:

-Produzca dinero.
-Fomente intereses personales.
-Defienda el status quo.

¿Porque?

Pues por las dos formas de ser feliz que existen: una hacerse el ignorante y otra serlo.

Y es por ignorancia por lo que confundimos a veces la naturaleza del “bien conveniente” para los hombres con un mal, y a la inversa.

Y es que, hay Ministros de Defensa que no han estado nunca en una guerra.

Hay sacerdotes o jueces que solucionan problemas conyugales sin nunca haberlo ni sufrido ni siquiera experimentado antes en su mente.

Hay Ministros de Trabajo que nunca han sufrido el paro en sus carnes.

Que muchas veces, todo resulta muy cómico con tal de que le ocurra a otro, y así es como nos convertimos en extraños para los demás y también para nosotros mismos.

En definitiva, que comprender a los demás hasta la letra gorda es obligado para la supervivencia de base. Pero a partir de un punto más detallista en el que podríamos mejorar el mundo, es sólo una opción y no una necesidad. Y esto es porque la gente, las piedras grandes siempre las ve, con las pequeñas tropieza y hace que a veces lleguemos a estar deshumanizados y que confundamos la naturaleza de lo que está bien y de lo que está mal.

Cada persona inicia su vida con un programa de base propicio a crear el mundo de los demás a la imagen de uno mismo. Engendrando así en nosotros un sentimiento mutuo que nos hace proclives a las relaciones de amistad. Y según nos enriquecemos más y más, el mundo que vemos se enriquece con nosotros.

El secreto de todo lo que quiero transmitir aquí, radica en permitir ese sentimiento de que formamos parte de un gran cuerpo que es el mundo.

Comprender ese mundo que sufre y es feliz por los mismos mecanismos nuestros.

Nutrir ese sentimiento magnánime del valor del mundo y de auto-importancia para que llegue a madurar en el reconocimiento de que

SOLO PODEMOS ENTREGAR
LO QUE ESTA EN NOSOTROS, 
y de que en definitiva, nuestra CONCIENCIA 
es la medida de todas las cosas.


                                                             FÉLIX B. DÍAZ

domingo, 18 de febrero de 2018

Las personas de alta energía piensan bien.



LAS PERSONAS DE ALTA ENERGIA PIENSAN BIEN 

“Si se dirigen a ti con algo MALO, responde tú con lo BUENO. 

Cada uno da lo que tiene. 

Y por ende, también a la inversa: CADA UNO TIENE LO QUE DÁ” 



Un artista marcial es alguien que lucha contra sí mismo no contra los demás. 
Es alguien que vence sus dragones interiores inconvenientes en beneficio de los convenientes. O sea que se vence a sí mismo, no a los demás. 
Y es un “buscador de la verdad” que sabe que las verdades viven retiradas en el interior de las cosas. 

Por tanto, el artista marcial es dado:
Primero a la meditación y a la introspección. 
Segundo a la voluntad de mejora constante. 

Estoy hablando de ideas que he dado por ciertas después de estar muy seguro de no estar seguro de nada. De cosas que no me gustaría que las leyesen como si las dijese yo, sino como si fuesen dichas por el sentido lógico y la cordura de bien de una forma muy especial de pensar. 

Comienzo pues...
Todas las personas somos espoleadas por las emociones. Y esa tendencia humana, a parte de convertirnos a veces en enemigos unos de otros, porque tenemos intereses personales que tarde o temprano aunque casi siempre más temprano que tarde se contradicen con los intereses de los otros, también nos acercan a la vida en sociedad, bajo el paraguas protector de la aprobación ajena. 

La identificación con un grupo es el resultado de sentirse protegido, pero como nunca se consigue algo por nada, eso exige sacrificar deseos e ideas personales en beneficio del “criterio social consensuado”. O sea, el redil de ideas, deseos del grupo y del “comodismo” que ello supone. 

Pero ¿cómo es posible que las emociones-deseos de uno mismo no anulen las promesas de grupo? 

Pues saber eso es como las hamburguesas, es mejor no saber cómo se hace. 
Pero aún así, no lo ocultaré. 
 Ahí va, esto es porque una emoción-deseo puede ser destruido por una emoción-deseo contraria. Me explico, un hombre que se abstenga de contradecir a una tradición de pandereta o ciertas garrulerías aceptadas de maestros de prestigio, se abstendrá por miedo a un mal mayor como el de ser desaprobado . 

Así es como se establece la sociedad de esclavos fundada en algo que tiene los ojos muy grandes y las patas de la felicidad muy cortas: se llama miedo. 

Así las cosas, en una sociedad que se precie de serlo, se denomina "EL BIEN" o digno de alabanza a lo que sea favorable al grupo. Y "EL MAL" o digno de censura, a lo que sea desfavorable al grupo. Y las virtudes aceptadas no serán más que el resultado del miedo. 

Bien, sabemos que es malo engorilarse en emociones como el odio, la ira, el orgullo… 

Pero pronto, el grupo social transforma los vicios en virtudes como expongo a continuación. 

Se elogiará al que odia a los asesinos, al que la envidia por un campeón le fuerza a ser mejor. Se elogiará el orgullo si lleva a uno mismo a ser mejor. 

A estas groserías se las puede denominar “energía (ki) negra”. 

Y mientras que el hombre libre sabe actuar como la naturaleza en libertad, de manera ingenua, natural y espontánea porque la verdadera virtud no se sabe virtud; el esclavo actúa en beneficio también de la consolidación de los grupos en sociedad, cultivando las respuestas emocionales como el que cultiva los tomates en la huerta. 

A saber, se elogiará la humildad, porque la persona humilde se centra en sus debilidades y es más fácil de controlar, se contenta con poco y se resigna con facilidad al sufrimiento. 

Se elogia la vergüenza que es útil para regular las acciones en función de aprobación-reprobación pero que es una forma de baja energía. 

Se elogiará la piedad si lleva ayudar a los demás a través de nuestra debilidad. 

Ciertamente, abrir la ventana a la vergüenza, la humildad y la piedad, es mejor que nada, porque un hombre que se instruye en esos sentimientos no hará daño a nadie y contribuirá a la unión. Por eso tales emociones son consideradas virtudes elogiadas y aprobadas. 

Pero estas supuestas virtudes no fortalecen al hombre, sino que lo debilitan y lo hacen menos peligroso. A esta forma de energía se puede denominar ”energía (ki) negativa”. 

De hecho, la sabiduría china ya nos advierte de que cuando el hombre incorrecto hace lo correcto, se torna incorrecto. Y esta incorrección se traduce en pérdidas de energía vital (ki) y lo mismo debe decirse cuando se esgrime toda la arborescencia afectiva de categoría similar. Y con esto no estoy promoviendo ser anti-social, sino simplemente ser anti-estupidez. 

De modo que, no habría que dejarse engañar por la cancamusa de esas convenciones útiles, y creer realmente que los hombres valen cuando odian, se iracundan, envidian, se enorgullecen, son humildes, se avergüenzan o se apiadan. 

Lo que se ha hecho es cambiar de esclavitud. 

Se cambia de la esclavitud de los deseos-emociones individuales a la esclavitud de los deseos-emociones aceptados por el grupo. 

Todo esto solo puede tener sentido en una sociedad donde se teme el castigo o la reprobación. Tal sociedad no tendría sentido si los hombres no sintieran miedo. Por tanto el miedo a no ser aceptado puede decirse impropiamente que es bueno. 

Y, en la medida en que el hombre no está guiado por la conciencia clara, estará guiado por el miedo. 

Por eso vamos hacia la humildad por miedo a la soberbia. 

Vamos a la vergüenza por miedo a la desvergüenza. 

Vamos a la piedad por miedo a la perversidad. 

Vamos al orgullo por miedo a la dejadez. 

Vamos al odio al mal por miedo a la indiferencia. 

Vamos a la envidia “sana” por miedo al conformismo. 

Pues bien, de esos polvos tenemos estos lodos. Y todo ese miedo es baja energía. 

Y, se comete un error. El de hacer un mal por otro, montado en la inercia del dejarse guiar por el miedo. 

Y todo esto es porque el hombre a parte de ser un animal absurdo que necesita lógica para sobrevivir, es un animal lógico que necesita del absurdo para sobrevivir. 

Por eso nos parecemos así al enfermo que come sin hambre por miedo a la muerte, AUNQUE MEJOR SERÍA GOZAR DEL PLACER DE COMER. 

Nos parecemos al juez que condena con odio al asesino con odio EN VEZ DE PENSAR EN EL BENEFICIO PÚBLICO. 

A veces nos parecemos al que habla del vicio de la maldad EN VEZ DE LA BONDAD DE LO CONVENIENTE. 

Todo esto es lo normal. 

Personalmente, intento ser también así de normal pero a veces me aburro y vuelvo a ser yo. Y en ese momento atisbo ese DO (camino existencial) del que estoy hablando desde un principio. Del DO auténtico de origen chino, que es más simple y normal que una vaca pastando. Y no del más tardío (camino doctrinal del MAL-BIEN) de aprobación-desaprobación por parte del grupo que corre un es-tupido velo sobre la realidad, más normativo y a la usanza nipona. 

Ese DO del que hablaba antes, el auténtico para mentes despiertas y ojos sensibles, es un equilibrio dinámico constante sobre lo conveniente-inconveniente de cada cosa en cada momento. Un curso fluyente de acción a lomos de una golondrina que vuela libre. El artista marcial de mente clara busca directamente el templo de la virtud, el claustro de la bondad y evita el vicio de las emociones que nos debilitan la energía. 

Dicho de otro modo, el pensamiento del mal es malo. 

PENSAR EL MAL ES PENSAR MALO. 

Y… el mal no es nada. Malo (inconveniente) y bueno (conveniente) si todavía son algo, pero EL MAL dogmático y el BIEN dogmático no. 

Toda voluntad es voluntad de “bueno” y aunque a primera vista no lo parezca, todo el mundo hace las cosas por algo “bueno”. Por ejemplo, hasta un asesino, asesina por placer. Y el placer es bueno. Lo que pasa es que el asesino se equivoca de pleno en si ese placer es conveniente o no. Se equivoca sobre la naturaleza de lo “bueno”. 

Por tanto, TODOS hacemos las cosas por algo “bueno” (conveniente). Y como consecuencia, hablar de lo “malo” (inconveniente) ya nos enfoca muy mal. Y bueno…hablar del MAL es como hablar de nada. 

De hecho, si fuéramos conscientes de la realidad no nos formaríamos conceptos del BIEN ni del MAL, pues ambos son dos contrarios que sólo tienen sentido para el hombre que se equivoca en la naturaleza de lo “bueno” y lo “malo” y hay que encarrilarle. 

Así las cosas, me parece bueno para aumentar la energía vital (KI): 

Abandonar todo juicio interno del BIEN y del MAL como si un Dios con voluntad de juzgarnos tuviese el poder de castigarnos o premiarnos. Por el contrario deberíamos impregnarnos de lo BUENO (conveniente) en detrimento de lo MALO (inconveniente) para cada persona en particular. 

Abandonar toda fabulación de ESPERANZAS futuras, depositando la responsabilidad en un Dios que hubiese programado un finalismo para nosotros. Por el contrario debería uno impregnarse de la propia responsabilidad del PRESENTE. 

No dejarse zarandear por los DESEOS internos de hacer lo que nos da la gana en vez de hacer lo que queramos, ni por los PADECIMIENTOS de una esclavitud social de aprobación-desaprobación que se apodera también de nuestra mente. Por el contrario deberíamos vivir en un centro en calma (FUDOSHIN). 

En definitiva, un CENTRO EN CALMA alejado de deseos y padecimientos, dentro del ETERNO PRESENTE de la propia responsabilidad y más allá del BIEN y del MAL. 

¿Y cómo se hace eso? Pues para tal cosa, mirarlo todo “desde arriba” y “desde lejos”, iluminarnos continuamente con un entendimiento claro de la esencia del mundo y de las cosas, de los intereses de las cosas, de la armonía para relacionarse de la manera más fluida posible con cada cosa en particular. 
 Y, no hablo únicamente de aumentar las relaciones con las cosas convenientes ni de disminuir las relaciones con las inconvenientes, porque el aumento de lo conveniente, cuando rebasa un cierto nivel, lleva a ser inconvenientes tales cosas y a la inversa. 
Hablo de cambiar el tipo de relación con cada cosa, porque una misma cosa es conveniente si nos relacionamos con ella de cierta manera e inconveniente a la inversa. O sea, saber transformar las relaciones malas en relaciones buenas, y si es imposible lidiar en positivo con los hechos, queda el recurso de cambiar nuestra perspectiva de las cosas, tal y como indica la sabiduría popular que dice algo así como que “no hay bien que por mal no venga”. Sólo hay que cambiar la forma de ver las cosas para que las cosas cambien. Por ejemplo, es inaceptable el comportamiento molesto de un niño, pero lo podemos aceptar si el motivo de tal agitación es la muerte reciente de su madre. 

Y ese entendimiento parte de la suprema idea de transformarnos en alguien que sabiendo que a pesar de lo inconveniente de muchas cosas, hay algo bueno en cada cosa; alguien que piensa lo bueno de las cosas y siente lo agradable de cada cosa. 

                         De modo que no nos gustan las cosas porque son buenas. 

Las cosas son buenas porque nos gustan.

No nos sentimos plenos porque nos alegren las cosas.

 Las cosas nos alegran porque estamos 
plenos. 

Y eso no implica la tontuna de conformarse en querer lo que se sabe, 
sino ser tan audaz de saber lo que se quiere. 

Félix B. Díaz

viernes, 17 de febrero de 2017

Karate-Do sin Ego es ahora.


KARATE-DO SIN EGO
ES AHORA

Desde que el mundo es mundo el hombre persigue objetivos. Unos más naturales o profundos y otros más artificiales o superficiales. Pues bien, se sabe que “los objetivos superficiales tienen piel de tambor". Siempre hacen más ruido los que están más huecos.



Esto nos conduce a argumentar que, si la mente está dividida en una conciencia de lo observado cuyo nombre es "NINGUNO" y un observador cuyo nombre es "Mi EGO es el Mejor", el tamborileo será más fuerte y más oscura la noche; y entonces se tendrá gusto fervoroso por las ostentosas pieles de tambor, como por ejemplo el postureo en los katas, en las que se será engatusado, al modo de las cortesanas. No tengo experiencia en ello, pero me cuentan que mientras te engañan te van diciendo “te quiero”. 



En cambio y por lo poco que se…



“si la mente es una, todo el cuerpo es claridad”

                                    



Así dicho puede que suene a cuento chino, peroseguro que se verá todo desde una nueva luz, si se permite la paciencia  de gozar del parsimonioso navegar para llegar al final de esta explicación, y la audacia de penetrar en “su interior”.



Para comenzar con el tema del EGO y su eterna relación con el KARATE-DO, se me ocurre anunciar que, resulta corto de miras tratar de solucionar un problema sin comprenderlo. Sería como querer nublar la luz del sol tapándolo con la mano.




Por otro lado, comprenderlo y encaminarse hacia su solución son una y la misma cosa. Porque en realidad, no se trata de hacer más para que tal comprensión se haga efectiva, sino  que se trata de arrojar más luz.



Bien sentado lo anterior y libre del ánimo de dar lecciones a nadie que no sea a mi mismo, porque además se que todo lo que sabemos lo sabemos entre todos, llegaremos al punto de encuentro en que descubrir la tranquilidad del espíritu y liberarse de la tiranía de un EGO impostor, son una y la misma cosa.






El problema de partida es que, todo contorsionismo intelectual del EGO es posverdad continua de estar seguro de que se aprende algo que nos hace ver las cosas desde la óptica de estar separado del resto. Y a fortiori, para tales cosas se debe abrir un abismo con la realidad y fortalecerse en un mundo aparte propio, que aprehende teorías fuera de la realidad práctica y natural, y se impone por la fuerza en condiciones de estrechez. 



Da la sensación de que ciertas incapacitaciones sutiles como la “competicionitis”, la “cinturonitis” y la “katitis” son infecciones de alguna parte del cerebro, por ganar, por más cinturón y más pseudo-sabiduría de katas, que nos conducen al éxito fracasado de pasar por la vida, con las narices pegadas a la seguridad de los mapas, sin ver ningún territorio, y donde la vara de medir nuestra evolución son los demás, el color de un cinturón o coleccionar más katas y ser lo más elegantemente-rudo y ostentosamente-ruidoso con ellas.

Así es como el hombre corre el riesgo de transformarse en un molusco pegado a una fuerte concha tradicional que compara la dureza de las conchas para mirarse a su espejo espejito mágico y saberse el campeón de los EGOS, con la seguridad que aporta tal logro de la "humanidad".


Y, es precisamente la seguridad en ese EGO la que nos impide tener la actitud correcta para abandonarnos aligerados, por ejemplo, al flujo del TEGUMI en alas de la “suaviter in modo”. Y entonces, la excesiva presencia de uno mismo durante la práctica, deja rastros de tensiones y de activación en el seguimiento y neutralización del otro, que puede a su vez seguirnos a nosotros y devolvernos la fuerza. Entonces se torna inefectivo por estar preocupado de uno mismo, de defenderse y de atacar. Mientras que si la conciencia se expande al otro, a la alerta continua de sus intenciones y a fluir con ellas, la eficacia se multipicará y seremos invisibles a su percepción táctil. 
Este es el pequeño mensaje técnico que pretendía dejar claro, que junto a los que siguen, aportarán una idea de lo que es el karate-DO que quiero señalar.
Es la actitud de una cierta invisibilidad a la percepción de uno mismo, lo que nos favorece en cualquier arte gentil que se precie.


Ese es el KARATE discreto que yo entiendo, o mejor dicho, el DO del KARATE, que presupone ciertas ideas sublimes de sabiduría china y de no resistencia, tan sabias y hermosas como las siguientes: 

Llenar la taza siempre es mejor un poco por debajo del borde.

Al no estar en competencia nada puede competir.

Y al no exhibir parece ser más brillante.

Estar abajo es ser pleno.

Doblarse es permanecer intacto.

Inclinarse es permanecer recto.



A ver... que por muy inocentes que seamos en cuanto a la mecánica del movimiento, todo el mundo sabe que si caemos con las piernas rígidas desde cierta altura no las romperemos. Y que un coche sin amortiguadores nos dejará el trasero más cerca de la cabeza y pronto quedará inservible en la calle, el coche y el trasero. Pero hay tradiciones que insisten en cornear al oponente a fuerza y en resistirle a brutalidad. Y como lo que se insiste y resiste, persiste, eso es bueno para echar más cemento y encofrar el persistente EGO, lo cual implica que es malo para un hombre liberado.

                                            
                                                

Pues bien, querer encaminarse hacia el DO, presupone minimizar el ingrato EGO en aras de la mansedumbe interior. Y querer obtenerlo a través de un EGO que siempre se debate en las inminentes competencias, es como perseguir a un ladrón tocando el tambor. Querer calmarlo, es como querer calmar el agua embravecida pasándole la mano por la superficie. Y querer usar el EGO para imponerse al EGO mismo es tan absurdo como usarlo para querer imponerse al oponente cueste lo que cueste. Eso es grosero, pero lo cierto es que, insultar al EGO, no servirá para librarnos de él. En parte porque el EGO endurecido de hoz y coz no existe como tal. Es una construcción artificial para sentirnos seguros. 
SEGUROS de lo que somos, SEGUROS de lo que valimos, SEGUROS de nuestra superioridad...



Pero hasta el más entrenado en ingenuidad sabe que en la vida no existe tal seguridad.



¿Qué existe entonces? 


A mi me parece que existe LA CONSCIENCIA. 

Sólo existe la consciencia de lo que está presente. Y está presente lo que me rodea ahora mismo.

Incluso los pensamientos del pasado, son sólo el cadáver del pasado en el presente, no el pasado.

Sólo la CONSCIENCIA en el PRESENTE.

Cuando realizo un kata, tengo una consciencia haciendo un kata, pero para pensar en mi mismo realizando un kata, debo interrumpir el kata por un breve instante y entonces seré consciente de “yo mismo realizando un kata”. Pero puedo ir más allá y ser consciente de mi mismo en una tercera fase, consciente del pensamiento “yo mismo realizando un kata”.

Conclusión: me parece que no podemos dejar de ser conscientes de algo sin fugarnos a otro tipo de consciencia. Jamás podemos ser conscientes sin ser conscientes de algo. Y por tanto, nunca podemos separar la persona consciente de lo que es consciente. 
Del mismo modo que no podemos separar la vista de los ojos, ni el oír de los oídos, ni el pensar del cerebro. Creo que NO EXISTE UN ALGUIEN QUE SEA CONSCIENTE DE ALGO, del mismo modo que no existe un ser sobrenatural que nos mira desde el cielo.
Por lo que yo se, sólo existe pura consciencia.



Por tanto, es correcto pensar que no se puede extraer un EGO del mundo como se saca una patata de la tierra, porque sencillamente no existe.


En mi humilde opinión, si estoy cansado, quiere decir que hay consciencia de cansancio, no que exista un EGO separado del cansancio y lo sienta.



Si estoy feliz, quiere decir que hay consciencia de feliz, no que exista un EGO separado de la felicidad y lo sienta.



Por tanto, la consciencia y el objeto de la consciencia son uno y lo mismo.

La protección, el conocimiento, la competencia, la superioridad, la falsa humildad, y la no tan falsa…también son problemas que refuerzan el proverbial EGO. 

Pero sólo son problemas si no lo comprendemos. 

Si comprendemos que la conciencia es una y la mente no está dividida en observador y consciencia de lo observado, esa será ahora mismo una ceremonia de purificación que nos transportará inmediatamente a un mundo distinto tan verosímil como verídico, donde:

El lenguaje es como el dedo que señala la luna, no la luna.

Donde los límites no son separaciones de las cosas sino las uniones de ellas.

Donde la conciencia propia y la sensación de oponente son una y la misma cosa…

Y, donde la mente pura lo refleja todo y no atrapa nada.

Todo ello bajo la extraña conclusión tan precisa como preciosa, 
que sugiere la sabiduría del DO del KARATE. 

Y este es el mensaje filosófico que quiero dejar:

Que "si la mente es una, la persona es sin EGO".

Artículo original de 
Félix Bargados.

domingo, 5 de febrero de 2017

El DO del "karate-do de bisoños".

EL DO DEL "KARATE-DO DE BISOÑOS".


Por lo que yo se, todas las cosas tienen su DO. Es decir, su verdadera naturaleza.
Y no pueden elegir otra porque viven a lomos de los vientos del inexorable destino.

En cambio, el hombre casi siempre se diferencia de las demás cosas, en que a parte del destino, actúa también el esfuerzo humano de elegir e inventar, y su hermano asnal el de resistirse y forzar.

Los duendes son seres inventados, como los vampiros, los gremnlins, las tortugas ninja, los pollos karatekas y los preceptos de algún que otro Do de pega:
Los manufacturados DOJO KUN.

Y tales preceptos son forzada y resistida disciplina inventada que se nos ha subido a la cabeza en más de un sentido.

A saber que, disciplina es más que un producto interior bruto que intercambia el libre albedrío por el hacer las cosas como te lo manden, es vencer el error de no saber por donde ir, con  su hermano cordero, el error de que te lleven de la mano.

Pues bien, puede que en la etapa de noviciado convenga un pequeño rodeo educacional por el derrotero de los HITOTSU (los auto-denominados importantes) con el acicate de la culpabilidad pisándole los talones y bajo el cisma señero de dominar el cuerpo con la voluntad de la mente. Todo ello para agarrarse a la seguridad autodestructiva de una disciplina.

Pero conectar con la naturalidad interior a través de imposiciones externas es como tratar de beber a través de las orejas. Y...a mi entender, como lenitivo por pura salud mental, hay que dar un paso atrás, desnudar las cosas con la poderosa mirada que las coge vergonzantes "in fraganti", y llamarlas por su nombre.

Bien sentado lo anterior, lo que siguen son recetas normativas sacadas de la manga de un mal menor, y no me parece correcto denominarlas DO. Como mucho, revelación tradicional de los Mandamientos de la Ley del DO. Expedidos a modo de recetas anti-síntomas, no anti-enfermedad. Que se dirigen a un hipotético tratamiento en vez de a la salud, bajo la delirante filosofía del "prozac para todos":

Formación de la personalidad.
Rectitud.
Esfuerzo y constancia.
Respeto a los demás.
Reprimir la violencia.

Cierto es que, estamos necesitados de un nido cultural e ideológico con las "mil caras que ofrecemos" para sobrevivir, pero el hombre natural no pone barreras al campo, y el buen caminante de la vida no deja huellas ni rastros de convencionalismos, ni los sigue.

Por tanto, afirmo que vivir es más bien como ir embriagados en un vertiginoso despertar a lomos de una golondrina que vuela libre, volviendo a la vez, una tierna mirada de alta intuición al interior y floreciendo cada nuevo día como la flor de loto que nace del barro inmaculada, sin enturbiarse nunca con él.

Y para rematar, no puedo evitar decir que, contra las aguas puras y cristalinas de aquello que no tiene forma; o sea, de la plena dicha del DO, está inmunizado todo aquel que viaje con un "Do" de contrabando en la maleta.



EL “DO” PARA MENTES DESPIERTAS


Como la límpida luna de cada anochecer, no intenta ser otra cosa que lo que es...no hay que cultivar virtudes como se cultivan las patatas en la huerta, a base de esfuerzos.

No hace falta.

No se forma la personalidad como se esculpe trabajosamente una estatua de piedra, desmochando partes del todo.

La ardua personalidad de altos vuelos que así se pretende formar, sólo puede ser falsa. El DO es más de volar bajo y andar a pie con lucidez intuitiva. De ser en vacía simplicidad, en atenta presencia ZEN, en armoniosa alianza con nuestra Bondad Natural y entregándonos totalmente a ella con infinita sencillez, en caída libre a un mundo distinto, el de "haz lo que quieras", que por cierto, es diferente de "haz lo que te apetezca".

NO es por la "fuerza mayor"del ser honesto como se hace uno con la rectitud.
ES el desinterés y la liberación al flujo vital, quien nos lleva en mansedumbre por el sendero que nunca se esfuerza en ser recto.

Unas veces equilibrando hacia la izquierda, otras a la derecha.

Incluso protegerse enrocado en un centro fijo sería antinatural.

El equilibrio central, siempre debería ser un equilibrio dinámico.

NO es el “auto-rebajamiento” lo que hace al humilde.
ES en inacción, con “comprensión radical” y “toma de conciencia” de los límites de uno mismo, como se recupera la raíz humilde en toda su brillantez.
Así la verdadera humildad no se sabe humilde.
Sólo se sabe humilde la falsa humildad.

El verdadero respeto es ingenuo y tampoco se sabe respetuoso.

Para armonizar y fluir con la naturaleza es preciso obedecerla e ir por la línea de menor resistencia, en espontaneidad y adaptabilidad, sin quedar atrapado por pensamientos ni emociones.

Abandonar toda resistencia.

Abandonar todo esfuerzo.

Abandonar toda lucha es el “DO”.

Puede que no se sea capaz de abandonar la personalidad cuyo nombre es "Mi Ego" y apellido "es el Mejor", ni de abandonar del todo la lucha. Pero que no se pueda alcanzar la perfección natural, no significa que debamos darle la espalda.

Avanzar ecuánimes hacia lo natural y dejar de luchar es el “DO”, porque a bien seguro que, lo que no dobla chasca.

Abandonar la lucha por el bien, por la justicia, por la paz, porque es absurdo apagar el fuego con fuego.
Y lo cierto es que...luchar por la paz es como realizar el acto sexual por la virginidad.


La pulpa más dulce y el pellejo mas amargo del asunto, los he desarrollado en:
EL “DO” SILENCIADO, la vida íntima del karate.
http://karatefelixbargados.blogspot.com.es/…/el-do-silencia…

Artículo Original de Félix Bargados.

domingo, 29 de enero de 2017

EL "DO" SILENCIADO



EL "DO" SILENCIADO
La vida íntima del karate
“El espíritu del karate por antonomasia, necesita de un lugar donde vivir, tanto si es una mente clara o un corazón abierto” 

Y lo encuentra dentro del "DO".
Por eso, no se dice KARATE sino KARATE-DO
Y tal DO, es la fascinante filosofía del KARATE y la profundidad del mismo.
Un principio delicioso de verdadera sabiduría sobre el corazón de la vida.
Una manera de conducirse en las experiencias vertiginosas del KARATE.
El estilo de vida que propone el KARATE como forma de inter-actuar.
                                       
DO se traduce por "GRAN CAMINO".

Pero decir "gran camino" es peor que no decir nada, porque podría mal-informarnos debido a un mal-entendimiento, o en el mejor de los casos mantenernos tan desinformados como al principio. Y la verdad, no hay ser humano que pueda asimilar tanta desinformación sobre el tema.

Tanta desinformación no es porque no se diga nada, sino por la problemática de las palabras. Problema que se refiere a que aunque estemos pensando la misma palabra, no significa que estemos pensando la misma idea.

En tal sentido y refiriéndonos al término "camino", me parece que hay por lo menos, tres acepciones sobre el mismo:

El "camino" pedestre que da soporte a los pies para caminar.

El "camino" doctrinal especulativo, que cifra su atención al "pensamiento único" derivado de la estupidización por la "moral de rebaño" y del "ser de redil".

El "CAMINO" existencial, que ha sido silenciado por los intereses del gregarismo doctrinal. Este camino para mentes despiertas, resulta ser un potencial maravilloso, que se va construyendo en intuición pura, al caminar en deriva natural dentro de la pura vacuidad, y que representa el mundo profundo visto con ojos sensibles y escuchado con sabores sutiles.
Bien...
El término "Do" ha sido y es frecuentemente interpretado como el "camino doctrinal" que nos conduce a ser un artista marcial superior. Un hombre superior más feliz que una perdiz gracias al agarradero doctrinal lleno de valores que aspiran a ser la pera limonera:

PERFECCION constante.

ESFUERZO y valoración de lo difícil de alcanzar.

ELECCION de lo bueno ante lo malo.

IDENTIFICARSE con lo que se cree bueno.

RECTITUD MORAL firme del bien contra el mal.

Querer PROGRESAR rápido.

Necesidad de AYUDAR a los demás.

Actuar con HUMILDAD.

REPRIMIR la violencia.

Etc…

Ante tal panorama para pasmarse, opino lo mismo que dijo el doctor a un accidentado...: "no me gusta nada...".

Y a mi tampoco me gusta porque tanta humareda normativa apesta a feo.

Bien es verdad, que donde hay humo hay fuego, pero también puede haber un montón de estiércol reciente.

Si damos por sentado el segundo paradigma, habrá más preguntas que respuestas. Pero trataré sólo la pregunta típica de los niños pequeños. La que dice: ¿porque?

Y tiene gracia que su respuesta dará pie al precioso momento entre el engaño y el momento en que se descubre el engaño.

Pues ahí va:

Las normas son cosas. No como las sillas, pero son cosas.

Los pensamientos son cosas.

Y los debería también...

Pero el DO...El DO no es una cosa.
Es sólo un curso de acción sutil.
No es una posición.
Es un equilibrio dinámico.
Es el curso fluyente del mundo en equilibrio dinámico, dentro y fuera de nuestro cuerpo.
La realidad última y silenciada que esta por debajo de todas las cosas.
El DO no es algo que uno pueda hacerse con él y usarlo como el que usa un martillo.

Ese tipo de "Do" trasnochado por la necedad del "esto esta bien, esto está mal", es el opio de los bobos bajo coacción acrítica de la tradición, que como un gallo se apoya sobre la pata del "bien del cielo" y esconde la del "mal del infierno", pero no hace más que correr un es-tupido velo sobre el funcionamiento de la realidad que siempre va sobre dos patas opuestas.
Es un pseudo-Do cargado de artificios concienzudos QUE ENGAÑAN sin llegar a MENTIR.

Es un pseudo-Do que nos encasqueta formulismos exiguos, grotescos y yuguladores, frente a una realidad inabarcable e inalcanzable que sólo podría alumbrar una mente vacía y libre de opuestos.
De hecho, cuando el hombre incorrecto, hace lo correcto se torna incorrecto.

Es un pseudo-DO que RECHAZA una parte del mundo y ACEPTA la otra.

El DO silenciado por lo superficial, pero que brilla en la sombra en todo su esplendor, es otro cantar que prefiriendo lo conveniente a lo inconveniente acepta ambos con alegría y agradecimiento por el aprendizaje que supone tanto uno como otro, porque en realidad no se puede decir honroso sin deshonroso. Lo que supone que bajo esta óptica, la fealdad ya no es lo contrario de la belleza, sino su otra cara. Y por tanto, hay que tomar las cosas como son, no existen otras; y a las personas como son, tampoco existen otras.

El espíritu DO, siendo de horizontes grandiosos y abiertos, aconseja hacer lo que haya que hacer, no porque SE DEBA, ni siquiera porque SE QUIERA, sino porque ES IRRESISTIBLE. Y entonces, lo que es bueno...es bueno porque hay que hacerlo. ¡no hay que hacerlo porque sea bueno!

Buena bondad es hacer sin interferir en nuestra naturaleza, espontanea y sin imponer, abandonados a una levedad y una pasividad rayana con lo inexistente que denominamos "mística femenina". Aceptando sin titubeos y sin luchar, sin imponer y sin resistirse. Sin dejar rastros de camino para que nadie lo siga, porque lo que le va bien a uno le va mal a otro.
Un tiburón huele la sangre a 15 km; un hombre es distinto, puede hacer lo mismo pero con los churros.
Nadie exigiría a un karateka manco de los dos brazos hacer puñetazos, ni a uno cojo hacer patadas porque sea la norma del karate, sometiéndose a las normas como si fuese magia obligada. Aunque si lo prefiere, puede seguir confiando en la pata de conejo, pero recuerde que al conejo no le sirvió.

Cada uno debe crear su propio camino, liberado de la enfermedad de los contrastes superficiales que camuflan el aroma del DO, que es el telón de fondo de todo lo antedicho.

Los vampiros son seres inventados, como los duendes, los gremnlins y las normativas artificiales y limitantes creadas por Moisés el bíblico, para controlar cabestros, que hallaron asiento a tenor de los caprichosos Mandamientos que nadie, que se sepa, pudo cumplir. Y a partir de ese vetusto marco en sepia, nos hemos hecho eco de todo un vendaval de doctrinas a modo del "super-yo de Freud", lleno de imperativos, preceptos y normas que provienen de la sociedad y la religión, que censura los actos innobles y aprueba los nobles, dejando al yo en la tirantez de un campo de batalla patológico.

Mis más atónitos respetos a los condicionantes que en el caso del karate, han cristalizado en los Dojo-kun, desde que Sakugawa ha dado el “do de pecho” con sus mandamientos del dojo, que todos conocemos, hasta uno de los últimos, propuesto por el actor Hollywoodiense, Chuk Norris.

A mí no me valen porque me demuestran ser las semillas de un craso error, montado en la miope inercia de la perdida del sabor del DO genuino que se ha transformado en una sospechosa caricatura normativa, moralista e impostora, a mi entender, inventada para mojigatos sometidos a las camisas de fuerza sumisas y corderiles de quien padece la ceguera empedernida por no ver la realidad intima del SER del mundo. De los que se expresan en cabezas ajenas, estupidizados por tabúes, credos, estandarizaciones que en vez de defender un KARATE real y natural, lo que defienden es una bobada dogmática que le sobra mucho más de un hervor.

Se sigue de todo ello que…
“contra lo natural, está inmunizado todo aquel que viaje con un Do de contrabando en la maleta”.

Pero...
cualquiera con menos inocencia de lo habitual, se dará perfecta cuenta de que seguir el DO perenne es otra cosa.

Es otra cosa que no es posible entender con facilidad. Y el hombre siempre niega todo aquello que no puede entender. Ya lo dice un proverbio Neandertal: "destruye todo lo que no entiendas". Pues el DO, tan sutil es que, señalarlo es como señalar el dedo con el dedo, y al ser inatrapable en palabras, no se puede "conocer", sólo se podría "ser", porque no se trata de cantidad de cosas a conocer, sino de un "salto cualitativo".

Sin embargo, haré un sutil esfuerzo de abstracción por señalar en su mente, una idea sabia y hermosa que está en mi mente. Por apuntar en su corazón un sentimiento de vibrante vida que está en mi corazón. Y que muchos nos acerquemos a lo que pocos saben.

El karateka que abraza el DO original se MOLDEA A SI MISMO. Abandona todas las "seguridades" y se zambulle, liberado y agudizado en el siguiente espacio de calma:

VALORA LO FACIL, que surge sencillo por natural y fluido.

ACEPTA TANTO EL BIEN COMO EL MAL, como cosas naturales del mundo.

NO SE IDENTIFICA con estilos, tendencias, modas…con nada.

Es como una estatua SIN TALLAR.

Es A-MORAL, porque sabe que a menudo, lo bueno es malo y lo malo bueno.

NO desea PROGRESAR RAPIDO, se mantiene feliz a cada paso que da como si fuese una meta en sí misma.

NO tiene la OBLIGACION moral de AYUDAR a nadie, porque a menudo los males empeoran con los remedios y a veces ayudar es más pernicioso que dejar las cosas como están.

Y…la VERDADERA HUMILDAD no se sabe humildad. Quien actúa virtuosamente de manera natural y espontánea, no sabe que lo está haciendo. En resumen, dime de lo que presumes, dime la conducta que exageras y te diré de lo que careces.
Sentir el DO nunca nos deja inmunes, porque no es de cabeza. Es algo vívido como una silenciosa melodía transformacional que hay que saborear.

Con esto quiero llegar a que, existe un lugar palpitando en silencio dentro de nosotros, que trasciende el pensamiento enrocado de normas, imposiciones, auto-imposiciones, deberes, opiniones, conocimientos acumulativos...Y para liberarnos a esa experiencial esencia, eterna, desinteresada, divertida, tierna, hay que silenciar el interior.

Y es entonces, cuando se descubre algo enriquecedor que está más allá de lo visible.
EN SILENCIO.

Más allá del bien y del mal.
Más allá de lo correcto e incorrecto.
Más allá de lo bonito y de lo feo.
En un lugar neutral, y muy NATURAL se encuentra el DO.

ARTIFICIAL frente a NATURAL

El DO desconoce lo artificioso.
El DO desconoce las creencias.
El DO desconoce la razón.
El DO es la no interferencia de constructos mentales en lo natural.
Por ejemplo, un caballo es natural, una silla de montar es un constructo.

El DO es el vértigo fluyente de una hoja al viento.
El DO es como el agua que fluye por el valle.
El DO es aquello alrededor de lo cual, las cosas no pueden dejar de variar.
El DO es sintonía con lo NATURAL.

Es la inacción que nunca deja nada por hacer.
Es lo que mira por los ojos.
Es lo que inspira lo que pensamos.
Es lo que inicia cuando nos movemos.
Es lo que funciona por si mismo.

Confiar en lo que ocurre por si mismo, es el DO.

Permitir que nuestra intuición interior haga las elecciones, en vez de nuestros deseos, es el DO.
Evitar lo excesivo y lo demasiado poco, haciendo las cosas un poco menos del máximo, es el DO.
Seguir el juego de la vida sin reaccionar en lucha y huida, sino con la benevolencia de la naturaleza, en armonía espontánea es el DO.
Mirar las cosas a la luz del cielo, es decir, de manera relativa, es el DO.
Seguir los cursos de acción sin esforzarse, sino rodeando, cediendo y continuando, es el DO.
Navegar al favor del viento, cortar la madera por la veta y seguir la corriente de todas las cosas es el DO.
No socavar la importancia de cualquier punto intermedio, por tomar objetivos vitales como si de destinos a los que hay que llegar se tratase, es el DO.

Eso es en la senda del DO, lo demás son cuentos del "homo dogmáticus" para doblegar al cuerpo a través de la mente.

Pero... como la mente y el cuerpo duermen en la misma cama...
el DO es el camino natural de la influencia psico-física.

Por ello, si no actúas como piensas, acabaras pensando como actúas.
A saber que, pagando el bien con el bien y el mal con el bien se obtiene bondad interior
A saber que, con sinceridad ante sinceridad e insinceridad se obtiene sinceridad.
A saber que, con tranquilidad ante tranquilidad e intranquilidad se obtiene tranquilidad.
A saber que, con armonía ante armonía y desarmonía se obtiene armonía.
Y así con todo…
Nunca se agota sino que nutre. Lo que se da es lo que se consigue.
No es como los trozos de una tarta se reparten, que cuantos más se dan menos se tiene.
Es un VACIO del que todo surge espontaneo y se llena con lo que da.
Es un VACIO que nunca llega a estar colmado.
Si damos la hora a alguien no nos quedamos sin ella y argumentaremos. Lo siento, lo siento...no le puedo dar la hora porque ya se la he dado a aquel señor de allí.

Y...hablando del vacío del DO, no puedo obviar el término KARA.

KARA.

Ese punto neutro es como un "vacío" para ser llenado durante el caminar.
El término "vacío" se dice "KARA". Y es el "KARA" de "KARA"TE-DO.

"Vacío" no es nada del otro jueves, lo tenemos más cerca que nuestras narices e incluso más cerca que nuestra próxima respiración. Pero aún así hay que explicarlo:

A lo largo de nuestra vida hemos pasado por las etapas vitales, infancia, adolescencia...cambiado de manera de pensar y de sentir.
Pero, hay una presencia primitiva en atención plena dentro cada uno de nosotros que nunca muere, que ha permanecido en discreto encanto, siempre inmutable, informe, indiferenciada, es una no-cosa atemporal, silente, vigilante, "libre de condicionamientos".
Una conciencia pura "libre de identificaciones y proyecciones".
Un lugar puro, libre y ligero.
Es un punto cero, el vacío primordial del que nacen los pensamientos y las acciones naturales. Si estamos cargados de opiniones, nada nuevo surgirá. Hay que dejar que la mente se aclare, como la superficie del agua, para verlo todo reflejado en su superficie.
Si podemos observar los pensamientos es que hay un observador.
Por tanto, el autoconocimiento no existe, el conocedor y lo conocido desaparecen en ese observador vacío, que parece ser una conciencia pura sin forma ni sustancia, un vacío que no es precisamente ausencia de algo sino presencia de infinito. Un vacío cuántico del que surge todo, y que sólo podemos observar cuando silenciamos durante un momento la centrifugadora cerebral.

De modo que la técnica para conectar con el DO y seguir su gran camino, el camino de nuestra naturaleza íntima, es conectar con el vacío unificador como una fuente saturada de inagotables posibilidades que fluyen en continuo cambio.
¡Atención! y es bueno saber estas cosas, porque así como uno no puede estar nunca fuera del DO, lo suyo es ser consciente del mismo. Y lo haremos desde un asiento de primera fila.

Observación DE nuestra verdadera naturaleza.
OKUDEN (secreto revelado) nº 1.-
Para ello es preciso poner bozal al ego y saborear la experiencia pura y dichosa, contemplando vívidamente el espacio vacío que hay entre pensamiento y pensamiento, alerta al nacimiento del próximo pensamiento como un gato espera la salida del ratón de su ratonera (mokuzo). De este modo despertamos a la conciencia pura del DO, restauramos el equilibrio natural, al estar más cerca de nuestra naturaleza, y sin quererlo siquiera, a través de esta vigilia radical, se entrará en un estado más sosegado con actitud corporal más relajada y mente más aguda, aunque no fuera eso la intención; actuando como un bálsamo saludable. Y esto es así porque del vacío surge el orden. Y parece ser que, cuanto más cerca nos encontremos de él, más orden sentiremos.

Observación DESDE nuestra verdadera naturaleza.
OKUDEN nº 2- 
Fijar un mantra, que puede ser una palabra, o una técnica cualquiera. Y observar, sólo observar. Aunque lo mejor es surfear los movimientos del oponente, con plácida amabilidad, durante la praxis del TEGUMI. Esto no es más que situarse dentro de la conciencia pura del DO, que no es una no-nada y una no-cosa. Pero que sea una no-nada y una no-cosa, no significa que carezca de valor e importancia. De hecho posee la máxima importancia y valor porque parece ser algo inconmensurable que siempre espera resonando en silencio para convertirse en energía y forma.

Parece ser que en los niveles groseros del mundo, rodeado de pensamientos, sentimientos, mesas, sillas, etc...hay poca energía y se puede comprobar quemando una mesa. Mientras que en los niveles más sutiles, de átomos, de conciencia, vacío cuántico, etc...hay mucha energía potencial dispuesta a ser liberada y se puede comprobar liberando la energía de un átomo.

Por tanto, parece ser que, el origen del pensamiento es el vacío "KARA", del que parte el orden absoluto que conduce a la armonía de la no-resistencia con el oponente o no-oponente; y la energía (KI), que es la energía vital y también la fuerza que se expresa en los movimientos, aunque refinada hasta sentirse como el agua del mar o el viento.

Pues bien, dicen los que saben mas que yo que, a cada pensamiento le acompaña una onda vibratoria, que se puede entender como sentimiento, que se torna más adulterada, debilitada, a menudo perjudicial y a veces abominable, a medida que se aleja del vacío del que procede, a causa de la interferencia y desequilibrio que procede de interactuar con otras ondas de pensamiento-sentimiento, desordenadas por estar lejos del "vacío", con las que se encuentra e interactúa. Como las olas del mar que se encuentran con otras ondas contrarias, y así se debilitan o mutan desordenadamente. Por eso, permaneciendo en el nivel grosero de la mente", el "Dojo-kun" es al EGO como agua para chocolate, actuando a modo de receta, y alejándonos del DO más que el diablo del agua bendita.
                                       
Y como no me parece apropiado profundizar más en el tema relacionado con KARA, seguiré explicando la relación que guarda el término TE con el DO, para no arriesgarme más en cansar a nadie.

TE.

En el amanecer de los tiempos, desde la entrada en escena del "homo hábilis", la tarea subalterna de estar de pie, ha liberado las manos, y estas han conducido al despertar de la máxima expresión sensible del hombre.
Y es cuando descubrimos el TE. No me refiero al que toman los ingleses a "la hora del té", es el TE que se expresa desde la simplicidad del "vacío" del DO.
es el TE de KARA"TE"-DO.
"Mano" (TE) es una alegoría de la expresión más profunda e íntima del hombre, la potencia de lo que puede llegar a ser y expresar.

Sea entendido de una vez por todas que, mientras "SER ALGO" ES SER LIMITADO, ser como un vacío es no tener límites. Y el karateka que vive en el DO, es silencioso como la arcilla sin moldear, de posibilidades amplias que no se identifica con maneras de ser, sino que permite eclosionar todo lo que él mismo puede llegar a ser. Sin esforzarse por ser distinto, sino aliándose con el destino. Encontrando el primaveral patrón interior para seguirlo.
Un arbusto no debería interferir pretendiendo ser un árbol, porque sería un mal árbol. Un arbusto sólo podría pretender ser un BUEN arbusto, y la excelencia para él, sería desarrollarse como buen arbusto.
Cuando un niño danza bajo la mirada de un examinador, el forzar para hacerlo perfecto hará que se muestre ansioso, tenso y artificial. Mientras que si, siendo lo que es, danza natural e ingenuo sin que nadie lo mire, su danza será integra y auténtica.

Eso es lo que significa expresar la propia potencialidad (TE). Por tanto, hay que aguzar la sensibilidad e intuición hasta alcanzar nuestro manantial de vida más genuino y vivir expresándonos concordante a él. Y esa expresión sin esfuerzo, en la senda de la propia potencialidad es lo que se conoce como "mano", en el sentido metafórico de que la mano es la expresión sin obstáculos más intima de nuestro interior.
El DO está en todo, pero no todo es el DO.
Hasta donde yo se, las manufacturas de la mente, las metas, los debería, la necesidad de aprobación, la competitividad, el engaño, el victimismo, la culpa, la preocupación, el resentimiento, no aceptación de áreas del mundo, el perfeccionismo y cuantas cosas no siguen el curso cándido y puro de la naturaleza, no son el DO y no enriquecen al hombre ni pertenecen a la magnificencia del KARATE.

Ahora bien, dicho todo esto, cabe preguntarse:

¿como vive el hombre del DO la práctica del KARATE-DO?
A mi entender y a mi explicar...en un universo líquido, consciente de que la técnica que se puede cristalizar no es la verdadera técnica.

Cristalizado es el origen del KATA y BUNKAI.
Sin cristalizar es el origen del TEGUMI y de la FORMA SIN FORMA.
La técnica sin cristalizar es lo práctico, la transición vacía entre técnicas, que es lo útil.
El karateka del DO, usa el kata y su explicación práctica como un clínex de usar y tirar.
Lleno de deseos por ganar o no perder se llega a las apariencias.
Libre de deseos se encuentran los misterios del "flujo".

El hombre-verdad del DO fluye en un dialogo de gentiles, con armonía sin forzamientos (JU-NO-RI).
Como el agua. Sin forma pero adaptable. Suave pero infatigable. Claro y tranquilo. Ocupando los lugares más bajos para llegar a lo más alto.
Hace sin hacer, en "momentum" espontáneo (HEN-O), y así nada queda por hacer.
El flujo es agente y paciente (hace y se deja hacer).
Es vacío fecundo del que manan todos los movimientos dentro de un margen de bienestar.
Es a la vez receptáculo que se adapta a todo movimiento adverso.
Se comporta noble, como el agua disolviendo terrones de azúcar.
Es silencio suave y pacífico.
El hombre que vive en el DO universal es como el espíritu del valle, cultivando su capacidad receptora y su humilde actitud de ceder con amabilidad.
Pero...cuando devuelve la energía sabe que, más vale detenerse en equilibrio y cambiar antes que excederse, porque todo exceso se transforma en su opuesto, y así es como frecuentemente ríe el exceso de la tristeza, llora el exceso de la alegría.
La competencia, la lucha; pensar en defenderse o atacar, ciega al hombre.
Actuar con espíritu bonachón ilumina al hombre. Abandonado como una rama responde al viento.

El karateka del DO se deleita en la vigilancia penetrante, sereno como un lago profundo, mientras permite que las cosas ocurran espontáneamente a su alrededor, inhibiendo la voluntad de imponer las cosas. Porque sabe que, los actos de voluntad son limitantes. Cuando se escoge algo se excluye todo lo demás, igual que cuando alguien contrae matrimonio con una mujer renuncia a todas las demás.
El karateka de DO enraíza los pies en la TIERRA como una esponja que absorbe sin esfuerzo ese vigor cálido y nutriente. Aligera la cabeza, sencillamente suspendido como si flotase en el cielo y en cada exhalación baja la tensión como colgando de nuevo a la tierra. Todo movimiento florece en descanso, como un suave oleaje que atraviesa el cuerpo, mientras la cadera y su centro, dan sentido al movimiento.
Favorece alcanzar el DO centrarse en el eje central, desnudo de apegos de defensa o ataque.
Encarnar el eje central es lo más parecido al DO, dentro del cuerpo.

Y ante la ineludible ley natural del CAMBIO, es preciso adaptarse en EQUILIBRIO DINAMICO, haciendo SIN-HACER y en estado de NO-MENTE (MUSHIN). O sea, hay mente pero no es la mente de los "mapas mentales" sino la de los "territorios". Sobre el eje central es sobre el que gira todo cambio, es invisible, intangible, inescrutable, inmaterial...EL SILENCIO DEL VACIO.
Piénsalo y no hallarás su rostro ni su dorso.
Saborealo y podrás conocer el insondable misterio.

Una vez explicado el KARATE y el KARATEKA del DO, otra pregunta no puede faltar:

¿Cómo identificar lo que no es el DO?
Muy fácil.
Desde que el mundo es mundo, poseemos una alarma natural: los sentimientos.
Sentirse mal es no seguir el DO.
Sentirse bien si.
Bien se siente quien observa en calma serena su interior, y amplia los espacios abiertos en la mente. Recreando en el insondable interior, el éxtasis de la más completa vacuidad, la más sagrada calma serena, en callado silencio con la claridad espiritual de un tierno niño recién nacido.
Bien se siente quien actúa en la práctica gozosa del karate en un universo líquido, como parece ser la ley profunda y oculta del mundo, en la actitud bienhechora con auténtica pureza, y siempre en descanso, relajando constantemente el cuerpo en todo lo que estemos haciendo…en armonía con lo que nos rodea.
Haciendo sin hacer.
Así entendido. el karateka del DO, se desplega con sencillez en los confines de una mente cristalina no limitada por nada, como el agua que lo refleja todo y no atrapa nada.
Fresco y espontáneo, receptivo a adaptarse a todo como la superficie del agua responde al toque de un dedo.
Alerta y muy agudo a todos los pequeños detalles.
En mansa espontaneidad de respuesta.
Sin preferencias sobre lo que la vida le presenta; 
porque lo que se presenta es una lección,
y siempre algo positivo va en ella.
En permanente alerta a los pequeños detalles,
evitando caer en la rutina.
Imparcial, considerando bueno a lo bueno, 
y bueno también a lo malo.
No deseando demasiadas cosas.
El karateka del DO, 
escruta en silencio los abismos de la tierra (desgracias) 
y levanta la mirada al cielo (expectativas) 
con la misma paz infinita e imperturbable calma.
Artículo Original de Félix Bargados.